NADA
Es muy poco lo que puede encontrar en ese cofre, hace mucho
tiempo nadie lo abre. Aunque soy guardián
de éste, me encuentro fatigado de custodiarlo tanto tiempo.
Hace ya muchos años decidí abrirlo, pues desde que se me asignó
su custodia, nadie ha venido a pasarme revista.
Así que he decido abrirlo y ¿adivine lo que encontré? ¡NADA!
¡ABSOLUTAMENTE NADA!
Eso me lo esperaba –dijo el otro hombre- la nada es lo más difícil guardar, al abrir
el cofre ya le ha dado un contenido, por ello, su trabajo como guardián ha
terminado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario